
Se la presentó, como la nueva “cenicienta” de la canción. Una escocesa de 48 años, soltera, desempleada y hasta los medios de comunicación, salpicaron o quisieron ponerle la guinda con el titular de.. “ poco agraciada y que jamás besó a un hombre”.
Ya estaba en marcha la “maquinaria” del show y que no paraba en gastos de marketing. La misión, lanzar a Susan al estrellato.
Y que ocurrio?, pues lo normal. No es lo mismo, comercializar un automóvil o melocotones en conserva, que a una persona. Ojo, Persona!!. Con sus sentimientos, fobias, esperanzas, limitaciones, frustraciones etc. etc.
No es lo mismo, cantaba Aljendro Sanz, un artículo de consumo que un ser humano, por ende persona !!. Los experimentos ni con gaseosa, dice mi amigo Ginesin.
Lo de las canciones, discos , actuaciones y resto de marketing, se conoce a través de noticiarios de radio, televisión, prensa e Internet. Vamos, lo del producto. Pero, que ha pasado con la persona?
Simon Cowell(el doctor Frankeenstein de la estrella), juez principal del «reality» que lanzó a la cantante, admite en una entrevista que desde el programa cometieron errores que contribuyeron al desequilibrio que sufre su principal estrella, cuya reaparición es inminente.
La estrella de «Britain´s got talent» y fenómeno mediático global, Susan Boyle, regresará a la escena después de la internación psiquiátrica que sufrió tras perder en la final ante el grupo de baile Diversity. El anuncio de los organizadores ocurre en momentos en que Simon Cowell, juez principal y «alma mater» del reality televisivo, reconoció que habían cometido errores en el modo en que lidiaron con Boyle. «Pensando nuevamente en lo que sucedió, creo que no manejamos la situación como debíamos», admitió Cowell en una entrevista con el matutino «Daily Mail».
Vamos, que se les fue el invento de las manos. Que estaban tratando un robot y de repente, se encontraron con una persona, Susan, con los daños colaterales o efectos secundarios del “proyecto”. Nada menos que a un siquiátrico!.

Si no la más famosa del mundo, no cabe duda de que Boyle se convirtió muy rápidamente en un fenómeno que trascendió ampliamente la teleaudiencia británica. En YouTube, el vídeo en que Boyle interpretaba de «I dreamed a dream» («Soné un sueño») del musical «Los miserables» superó rápidamente los 70 millones de visitas. La combinación de una voz especial, un aspecto inusual que mezclaba la matrona con un arreglo personal excéntrico, y su vida de soltera, que incluyó una confesión pública de que jamás la habían besado, sirvieron de paradójicos vehículos a la fama en un ambiente cultural que suele privilegiar la belleza y el «sex-appeal».
Alerta antes de la semifinal

En medio de mucha especulación Boyle no participó en el comienzo de la gira de «Britain´s got talent». Según los organizadores del evento, estará presente en los dos espectáculos que se celebrarán en el Wembley Arena. Habrá que ver hasta dónde se ha recuperado.
No estoy de acuerdo con el señor Cowell. Estos “descubridores” de talentos, saben en cada momento, con qué “material” trabajan. El dinero que manejan y generan, lo requieren.
El perfil de Susan, ya lo presentaron a la hora de enganchar al público. Sabían el tipo de personalidad de Susan y lo explotaron.
Tanto lo explotaron, que consiguieron, que la “estrella”………..se estrellase!!!
Pobriña Susan, muchas pinturas, cartas, fotos, fama, vestidos, peluqueras etc., y ninguna ayuda psicológica o apoyo personal.
Cuando se apagan las luces, ya no hay espectáculo. Sólo, la persona , con sus heridas y una gran soledad.