.
ATENTADO DE ETA
Les hubiera llamado hijos de perra,
pero… ¿qué culpa tendrán los cachorros
de este amigo fiel del hombre en la tierra?
.
Acudió a mi mente llamarles cabrones,
y no pude llegar a entender por qué
debía ofender a un animal tan noble.
.
Les hubiera gritado, aciagas hienas,
pero… ¿cómo llegar a confundirlos
con un animal que ríe, sin penas?
.
Les quise llamar repugnantes cerdos,
y no creí justo manchar a este animal
con el pútrido barro de inmundicia
de personas que dejaron de serlo.
.
Les hubiera llamado hijos de puta,
pero ¿qué delito habrán cometido
los pobres hijos de las prostitutas?
.
y finalmente he acertado con tino
al llamarlos con su auténtico nombre;
al final los he llamado ¡ ASESINOS ¡.....
.
Terly
.